viernes, 2 de septiembre de 2011

Experiencia 8

Odio los laxantes.
Si, y espero no tener que usarlos de nuevo en mucho tiempo porque son de lo peor.
Que si adelgazan?, sí, lo hacen, pero a cambio de un  malestar estomacal insufrible y de tener que quedarse pegada al baño.
Hoy por ejemplo, fue uno de los peores días de mi vida gracias a ellos.
Como los tome ayer en la mañana, pensé que me harían efecto durante la noche, pero no, los malditos me despertaron hoy a las 4:30 a.m., exactamente la misma hora en que tenia que empezar a alistarme para ir a clases.
Pensaba no ir, por ese dolor tan horrible, pero como había quedado de llevar un trabajo en grupo, me toco, eso si, me aprovisione de bastante papel higiénico...  por si acaso.
Y menos mal lo hice.
La clase duro mas de dos horas, y para cuando acabo, yo ya estaba casi llorando del dolor de los retorcijones, por eso salí practica mente corriendo de allá y me vine para la casa.
Desde las 9 hasta medio día estuve en cama porque no podía ni pararme, aunque ya me siento mucho mejor.
Hace un rato pase por la casa de mi mejor amiga para pedirle un favor, y no perdió oportunidad para decirme: "estas muy flaca, y es que ya no te sienta bien", a lo que yo simplemente sonrei, pero luego dijo: "oye, es en serio, es que tu antes tenias hasta una panza bonita"... no quise decir nada, porque saldríamos peleando y simplemente me fui.
Me molesta que la gente que conozco se así. No les gusto de ninguna forma ni cuando estaba regordeta ni ahora que medianamente me veo bien.
Mejor dejo de prestarles atención y sigo como venia... buscando la perfección.
Eso es todo por ahora.
Te dejo.
Tuya.
Natita.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Experiencia 7: Mi bascula y yo

Bueno, como dice el titulo, ayer compre mi bascula personal ¡yupi!
Eso si, me toca mantenerla escondida entre mi armario, porque si la ven me matan, y como era de esperarse ya me pese como 3 veces jejeje, aficionada que soy, y también porque no podía creer que marcara 45 Kg. Pero entonces, mire la caja y decía que la exactitud eran +/- 1,2 dígitos, por eso decidí ir a la farmacia a pesarme y si, marcaba 46 kg, entonces ya se que cuando me pese en la casa es un kg mas.
Si me entristece un poco, pero debo estar agradecida de ya estar en ese peso. Mas aun, cuando ayer, por estar prestando servicio de mesa y bar, me toco comer a las 7 de la noche arroz, carne roja en salsa y gaseosa >.< arggg, que rabia! y eso que me salte unos bizcochos, una crema de cebolla y un tiramisú, sino ahí si la bascula marcaría 49 jejejej.
Me sentía bien a pesar que las otras estaban cansadas por haber estado desde medio día en servicio y sin haber almorzado, al igual que yo.
Pero cuando nos llamaron a cenar, me di cuenta que ya no soy feliz comiendo normalmente. Mientras comíamos, una compañera dijo: "ayyy que rico es comer", en cambio yo inmediatamente empecé a pensar en la tortura por la que pasaba y a odiar al que había preparado esa comida con tanta grasa.
Llegué a mi casa a las 9: 30 p.m. y como hoy no tenia clase, pensé en comprarme unos laxantes antes de llegar, sin embargo caí en cuenta de que ultimamente los he tomado muy seguido y tal vez mi mama pueda empezar a sospechar, por eso hoy que se va toda la tarde, aproveche para comprarmelos.
Espero bajar a 45 para la próxima semana, aunque no se porque pero siento que tal vez suba mi meta un poco mas...
Eso es todo por ahora.
Te dejo.
Tuya.
Natita.

No es lo mismo volumen que peso

Ante la presencia de muchos tratamientos estéticos reductores las mujeres se desilusionan cuando ven que la báscula no se ha modificado a pesar de tener 2 cm menos de alguna circunferencia de su cuerpo. Lo mismo sucede cuando comenzamos a entrenar y no vemos cambio alguno en nuestro peso pero si percibimos que los pantalones quedan un poco holgados.
Lo que sucede es que no es lo mismo volumen que peso, es decir, si reducimos volumen no implica que vayamos a perder peso, como así tampoco significa que estamos haciendo mal las cosas. El volumen está dado por el espacio físico que ocupa un cuerpo, mientras que el peso es una cosa distinta y puede variar en función de la densidad de dicho cuerpo.
Por eso, volumen y peso no van de la mano siempre, sino que si incrementamos el músculo del cuerpo y reducimos circunferencias pero no reducimos peso, estamos ante un claro ejemplo de diferencias en las densidades, ya que el músculo ocupa menos espacio a igual peso o lo que es igual, es más denso. Fíjense en la siguiente imagen que representa 1 kg de grasa y la misma cantidad de músculo.
grasa y musculo
Es claro que el músculo ocupa menos volumen que la grasa a igual peso, por eso, no siempre debemos mirar la báscula, sino ésta y las circunferencias del cuerpo, el volumen. Asimismo, si vamos por un tratamiento reductor, es decir, que reduce centímetros de cadera u otra parte del cuerpo, no debemos esperar un descenso de peso, excepto que estemos haciendo un tratamiento integral para adelgazar.
Saber que no es lo mismo volumen que peso es fundamental para no frustrarnos ante determinados tratamientos como así también, sirve para no confundirnos y buscar la mejora de la salud a expensas de ganar músculo y perder grasa sin importar lo que indique la báscula.